domingo, 31 de julio de 2011

UN MUSICO - SAMUEL TORRES

FERNANDO ESPAÑA


Entrevista con el músico percusionista colombiano Samuel Torres, nacido en Bogotá y residente en los Estados Unidos. Estudió percusión desde los 12 años, gusto que heredó de su tío Eddy Martínez, protagonista en la década del 70 del ‘boom’ salsero de Nueva York. En 2005, Samuel se graduó como percusionista y compositor de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Actualmente vive y trabaja en los Estados Unidos. Aunque procede de formación clásica, su estilo se caracteriza por la conjunción de diferentes estilos, especialmente los ritmos latinoamericanos y el jazz. En 1998 radicado en Miami, inició junto al trompetista Arturo Sandoval una gira mundial. La popularidad de su interpretación se difundió, permitiéndole actuar junto a reconocidos artistas como: Tito Puente, Paquito D'Rivera, Chick Corea, Lila Downs, Marc Anthony y Shakira. Su talento también ha sido destacado en conciertos con el Boston Pops, la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles y la Nashville Symphony, así como en una multitud de festivales de música alrededor del mundo. En 2006 grabó Skin Tones, un álbum catalogado por la revista Jazz Times como ‘inteligente, sofisticado y explosivo’. En 2010 lanzó oficialmente Yaoundé, una grabación más osada donde el músico mezcla diferentes influencias y ritmos folclóricos (1).

FERNANDO ESPANA: ¿Qué significa Edy Martínez para Samuel Torres?

SAMUEL TORRES: Realmente muchísimo. El fue mi inspiración para la música. Ha sido mi maestro, no solo porque haya tomado clases con él. Sólo una vez me dio una lección de música, pero su música, sus arreglos, el tocar con él, para mi fue muy importante. La experiencia de tocar en su orquesta Privilegio, pues imagínate, era un grupo que estaba a un nivel musical internacional, tanto en los arreglos como en lo músicos que la conformaban. Imagínate la clase de entrenamiento que fueron los ensayos. Posteriormente, cuando me vi en el escenario junto a grandes músicos internacionales, como Arturo Sandoval, Chick Corea, me sentía cómodo gracias a esa experiencia. Además, cuando él se entero que su sobrino quería ser músico, comenzó a mandarme casetes con jazz, latín jazz, salsa, que grababa en Nueva York para que yo escuchara.

ESPAÑA: Descubre a su tío mediante un disco de salsa, de Ray Barreto, Indestructible. Un álbum definitivo para su ingreso al mundo de la música. ¿Qué fue lo escuchado en esa grabación?

TORRES: Cierto. Indestructible siempre estuvo en mi casa. En él tocaba Edy. Mi abuela lo ponía mucho y, por entonces, yo como muchos niños era fanático de Superman. Cómo Indestructible tiene en la caratula a Barreto vestido de Superman, siempre recordaba ese disco. Cuando mis abuelos murieron, un día, como a los 12 años me dio por buscar el disco con Superman. ¡Vaya música que me encontré! De inmediato quede adicto al grupo de Barretto, me había impactado la fuerza de su música, distinto a la "sosa" que se escuchaba en la radio. Era un heavy metal pero con ritmos, melodías, arreglos, solos... Sudaba oíendo a Barreto. Así fui conociendo otros artistas, más grabaciones, a Tito Puente, especialmente Cuban Carnival, mambos de los cincuentas. Luego llegaría una prima de Cuba con un disco de Irakere, fue cuando comenzó mi romance con la música cubana contemporánea. En verdad, una grabación lleva a otra y así cada día uno descubre algo nuevo en música.

ESPAÑA: ¿Qué descubrió en la música cubana contemporánea frente a la salsa y el jazz latino de Nueva York?

TORRES: Tanto la música en Nueva York como Cuba evolucionó en diferentes direcciones, consecuentes con los contextos sociales y políticos. En Nueva York, el Latín Jazz contiene las situaciones culturales del latino y el afroamericano. Está en el sonido, en el espacio, más ligado al jazz. Para mí, el exponente más importante de esa época es Jerry González y la Fort Apache Band. En los grupos cubanos encontré un gran desarrollo rítmico ligado a la rumba. Irakere era impresionante. Primero por el virtuosismo de sus músicos, la profundidad de sus arreglos y ese gusto con finura increíble, a pesar de que utiliza elementos musicales "callejeros": coros, letras… Irakere, unió dos mundos, tocaba junto a la Snfónica, por ejemplo, Misa Negra, como en La Tropical, el bailadero más popular de La Habana. Su música es su tierra, nunca la olvida, sin embargo, la desarrollaron a un nivel que rompe prejuicios, tanto de los músicos académicos hacia lo popular como de los populares a lo académico.

ESPAÑA: Descubre entonces la percusión cubana tocada por cubanos frente a la percusión tocada por los latinos en Nueva York. ¿Cual es su diferencia?

TORRES: En el Nueva York de esa época se parte mucho del son, en cambio en Cuba estaban más arraigados en la rumba, la manera de tocar las congas del Niño Alfonso viene de allá. También hay que hablar de Puerto Rico para encontrarnos con Batacumbele, donde también se venía desarrollando algo paralelamente que llega a Nueva York. También hay que entender que por mucho tiempo dejo de llegar música cubana a los Estados Unidos, ni siquiera se encontraban instrumentos, por eso surgen la compañías fabricantes de instrumentos de percusión, como LP, a causa del embargo.

ESPAÑA: ¿En consecuencia, la salsa neoyorquina?

TORRES: En Nueva York partían de las grabaciones de lo hecho en Cuba antes de la Revolución. Por eso se desarrolla diferente, entra la influencia del soul y del jazz. De ahí, el boogaloo, por ejemplo, y otras formas. Los músicos latinos que tocaban salsa para sobrevivir, estaban sumergidos en el jazz de la época, como Steve Berrios, el baterista de Fort Apache Band, quién tiene las dos escuelas. Cuando toca swing suena totalmente autentico. Cosa que sólo es posible viviendo el Nueva York de esa época, cuando las comunicaciones eran tan limitadas. Era cuando en el Village Gate, una noche tocaba Tito Puente y a la siguiente Miles Davis, ¡ah!

ESPAÑA: ¿Qué es el jazz para Samuel Torres?

TORRES: El jazz es lenguaje universal. Déjame contarte algo. Una vez en medio de un viaje por el África, transitábamos una carretera, me parece que de Senegal a Burkina Faso o, de Mauritania a Senegal, no recuerdo con precisión, al llegar a la frontera el vehículo se detuvo. Como te parece que el oficial que registraba los documentos estaba escuchando algo moderno de jazz, creo que Michael Brecker, o algo así. Con Richard Bonna, quedamos sorprendidos. Le preguntamos, que cómo era posible que un policía en la mitad de África estuviera escuchando jazz. Nos respondió: “el jazz es la música de los negros en el mundo”. En verdad, yo creo que el jazz ha servido de punto de conexión entre muchas culturas y tradiciones. Pon a un francés, un peruano, un norteamericano y un ruso a tocar juntos en Nueva York, en cualquier metrópoli, en cualquier parte del mundo, el conocimiento del jazz les permitirá comunicarse.

ESPAÑA: Entonces, el jazz en absoluto es música negra…

TORRES: No creo que ahora sea sólo música "negra". En el jazz existe una gran influencia de la música europea: el impresionismo, Stravinsky, Bartok… Sí programas el Cuarteto para el Fin de los Tiempos de Olivier Messiaen y luego a Chick Corea, escucharás la conexión tan fuerte que existe, por eso pienso que el jazz es una combinación de tradiciones, es adentrase en su tradición pero así mismo llenarse de otras. Así, ha logrado su evolución. Hace un tiempo, durante una gira con Wayne Shorter, encontré estudiando a Danilo Pérez en el libro La Técnica de mi Lenguaje Musical del mismo Messiaen. Totalmente entendible que se piense que el jazz es negro, pero el jazz surgió de la combinación de otras cosas y, así, sucesivamente. El jazz se sigue mezclando y la música sigue desarrollándose. Lo que hace que esas mezclas funcionen es el profundo conocimiento de los materiales que vas a mezclar. ¡Es donde esta la parte difícil! Claro, que cuando se establece algún estilo o genero la gente no quiere cambiarlo.

ESPAÑA: Leyéndolo a usted, diera la imprecisión que el jazz es un complejo musical culto sólo para melómanos o músicos exclusivamente formados…

TORRES: En absoluto, precisamente por que la raíz del ritmo siempre esta ahí. Es verdad, que existen numerosos proyectos exageradamente intelectuales pero son estilos. Acuérdate que en el mundo del jazz existe un elitismo exagerado, pero son circunstancias “extramusicales”. La música en si transmite sensaciones a cualquiera, sólo es querer sentirlas. De todas maneras, el jazz también puede poner a gozar a la gente, por ejemplo escucha a Jeff Tain Watts, quién toca “supermoderno” la batería, pero a pesar de todo lo complejo que toca tiene un swing, evoluciona, pero sin perder la raíz.

ESPAÑA: Llevó tiempo oyendo hablar a los músicos, a los críticos, a melómanos, a gente del común de los siguientes conceptos: swing -no el estilo-, sabor, “feeling”… ¿Qué son cada uno de estos términos tan “manoseados”?

TORRES: Uyyy, son tan difíciles de definir en palabras. Creo que es ahí donde reside la magia de la música, que supera el lenguaje escrito o hablado.

ESPAÑA: Pero, ¿que es, o que son, en últimas?

TORRES: Tienen que ver en “cómo” un músico siente el ritmo. El ritmo es algo que causa tensión y relajación, es el lugar y el tempo donde se hacen las cosas. Entendería al sabor como la tensión de un resorte. Esa tensión crea energía haciendo que alguien se mueva. El tempo se puede jalar como un resorte si dejar que el tempo actual se rompa. Cuando se dice que alguien se pierde es cuando ese resorte se rompe. El ritmo constante es como un tren que va solo hacia adelante, nunca se frena, no se cae, pero si yo pienso que es un resorte, que estiro, sin dejar que se rompa, estoy creando tensión.

ESPAÑA: ¿Estos elementos sólo se encontrarían en las músicas descendientes de las culturas musicales africanas?

TORRES: Lo que pasa es que las músicas que vienen de África tienen ese tempo constante, ese tren. Los ritmos están diseñados como esas maquinitas que uno las pone en movimiento, que nunca detienen la distribución de sus pesos, volviéndose algo constante. Así son los ritmos que vienen de África, tienen un impulso constante. La música europea, en cambio, usa el tempo y el ritmo como elementos expresivos. Entonces, es como si aceleraras y frenaras constantemente para crear tensión. Claro, que no siempre es así. Está sólo es una descripción superficial pero ayuda a entender a los neófitos las diferencias que existen en el tiempo, como concepto, para unos y para otros.

ESPAÑA: De un tiempo reciente acá, se viene exponiendo del aporte de las músicas andaluza, flamenca, gitana y del norte de África en la configuración de las formas musicales del Caribe. Por ejemplo, ese elemento saleroso, tan propio de esas prácticas sonoras, que está en su sentido rítmico ¿cómo lo percibe Samuel Torres?

TORRES: Uno escucha esa influencia en varias formas latinoamericanas y caribeñas, por ejemplo, en las melodías del arpa en la música llanera colombo venezolana… La música andaluz viene también de la India. Creo que todo realmente viene de un mismo lugar. Definitivamente varios de los ritmos árabes están y se usan en el Caribe. ¿Sabías que del ensamble de guitarras andaluces sale el formato de tres tumbadoras en la rumba? Bueno, pero también es de aquí pa´ allá, en el flamenco están los palos de ida y vuelta que son los que salen de las colonias y llegan a España.

ESPAÑA: Se podría decir, en algún momento, ¿qué desde España venia gestada la música del Caribe?

TORRES: Existe mucha influencia, pero es que la música que arriba de España viene también de África.

ESPAÑA: Alguna vez escuche a Wynton Marsalis manifestando, en un programa de una cadena de televisión estadounidense, que el jazz no era "americano" sino del sur de los Estados Unidos, un área de Norteamérica que durante un tiempo, más que estadounidense, era Caribe por ubicación, población, lengua y conexiones con Cuba y México, que coincide con los puntos de vista de investigadores que dicen que el jazz en su origen goza del matiz latino. ¿Qué opina Samuel Torres?

TORRES: Por lo que leído el jazz proviene del sur, pero igual se desarrolló en metrópolis como Chicago y Nueva York. Lo que si te puedo decir es que la raíz rítmica del jazz, de la rumba, del swing, es el 6/8. Yo no expresaría con seguridad que el jazz es caribeño, por que para que se haya desarrollado tanto, como a donde ha llegado, ha sido por muchas mas influencias. Lo que pasa es que a veces, siento, que la gente es exageradamente nacionalista y regionalista, tal vez en defensa de su identidad y folclor. Personalmente, prefiero el otro camino.

ESPAÑA: En consecuencia, ¿qué es el jazz latino?

TORRES: Antes que sigamos, te digo que NO es salsa instrumental, que es el gran error. El jazz latino, para mi, es la mezcla de elementos del jazz con los ritmos y tradiciones latinoamericanas, pero para ser jazz latino debe ser jazz y latino. Ser jazz representa una comunicación e interacción entre el grupo propio del jazz y ser latino significa nunca perder la raíz, el sabor, a pesar de desarrollarse hasta un punto casi invisible. En cambio, la salsa tiene unas formulas para que la gente baile, es facturada para bailar, sacrificándose elementos musicales con el objetivo de hacer bailar. El jazz latino se libera de esas formulas, lo cual no quiere decir que no se usen, pero se usan dentro de un contexto de expresión musical, no como objetivo para que la gente baile. En la salsa las dinámicas son menos exageradas, para que el bailador siempre sienta, claramente, el ritmo. En el jazz latino, esa dinámica no es problema. Ahora, si la gente a pesar de todo, cambiándole la formula, quiere bailarlo ¡maravilloso! pero lo que cambia es el objetivo.

ESPAÑA: Sin embargo, en sus principios, el jazz fue bailable y, hoy, por ejemplo, son numerosas las obras del jazz latino que se bailan.

TORRES: Si, claro, pero yo no las llamaría jazz latino sino mambos instrumentales. También son otra época, estamos hablando de hace 70 o 60 años ¡te imaginas! hace 60 años. Bueno, además, estos formulismos en la música bailable son mas de ahora que de antes. Hoy, algo, una formula que se descubre que funciona, entonces ya no se quiere cambiar, pero cuando nació, se creó, se inventó, se innovó, no era una formula, era una expresión puramente musical. Por ejemplo, Arsenio no es formula, él creó eso.

ESPAÑA: Pero si yo no fuera un bailarín empírico de salsa, sino un profesional graduado en danza contemporánea, pondría en escena una obra de su autoría como Yaounde?

TORRES: Ah claro, pero es que es diferente, bailar por que alguien hace algo para bailar y bailar por que siento la necesidad de bailar. Y no es por demeritar la música bailable, a mi me encanta, pero hay música que esta hecha pensando en el bailador y hay música que no, pero igual se puede bailar. Creo que por carecer de esta diferenciación conceptual es que los salseros confunden el jazz latino con la salsa. Y valga decir, que en mi casa, yo muchas veces me bailo obras “superavanzadas” de jazz latino. Irakere tenía el arte de unir esos mundos, Xiomara no es el tema típico de formulas para bailar.

ESPAÑA: Entonces, ¿qué es la salsa?

TORRES: Para mi es un género que se desarrollo en Nueva York partiendo de la música cubana y qué se ha convertido una música que refleja la identidad del pueblo latinoamericano, bueno, la mayoría del pueblo latinoamericano.

ESPAÑA: Finalmente, por la época que Samuel Torres descubre a Barreto, en Cuba surgía Irakere. No sé, pero por ahí se escucha una conexión armónica entre ese Ray Barreto, en cuya agrupación tocaba y era arreglista y compositor su tío y la “superbanda” cubana de todos los tiempos…

TORRES: La banda de jazz latino de Barreto era de vanguardia para la época. He conocido músicos cubanos que me han dicho que en The Other Road, en su secuencia armónica, es donde se encuentra el origen de un álbum como Calzado del Cerro, que creo es de 1983, mientras que The Other Road lo compuso Edy en 1971 y, si oyes, por ejemplo a Mongo en ese mismo año, encuentras una mezcla tremenda de jazz con soul y música afrocubana, antes que Irakere. Repito, creo que el problema radica en los nacionalismos y regionalismos de la gente. Yo pienso, que todo es influencia de todo. Pienso que hay que aprender a ver las cosas desde una perspectiva universal y, ahí es donde uno encuentra unas similitudes increíbles. ¡Nadie es dueño de nada!


FUENTES:


Salsa Global, la red social de los salseros en el mundo.

1. Fuente Biográfica: Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá, Colombia.







1 comentario:

  1. nteresante entrevista hecha por Fernando españa al músico y percusionista colombiano Samuel Torres, en donde a los que nos mueve esto de la salsa, el jazz y el jazz latino encontramos respuesta a muchos interrogantes sobre los puntos de encuentro y divergencia de estos tres géneros, y que también explora sus orígenes, desarrollo y difusión por américa y el mundo.
    No podía terminar mejor cerrando con este soberbio número en vivo que es un bálsamo para escuchar, bailar y degustar...¡YAOUNDE!

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